lunes, 23 de febrero de 2009

he visto el futuro



La Feria Mundial de Nueva York de 1939 se encuentra entre las más importantes jamás celebradas. Tras la Gran Depresión que se había prolongado durante toda la década, la ciudad se propuso renovar los sueños y esperanzas de todo el país mostrando los ingenios y maravillas que nos deparaba el futuro. La feria presentó nuevos materiales como el Nylon o el Plexiglas y revolucionarios inventos como la lámpara fluorescente y el televisor. Pero más allá de los avances puramente tecnológicos fue "el fugaz vistazo a las realidades del mañana que acechaban en esta jungla", en palabras del mismísimo H.G.Wells, lo que fascinó a los visitantes.

Junto a Trylon y la Perisfera y a la Cápsula del Tiempo -que no se volverá a abrir hasta el año 6939-, una de las atracciones más recordadas fue Futurama. El pabellón de General Motors mostraba al turista del tiempo, desde una privilegiada vista aérea, el futurista paisaje que ofrecería la América de 1960. A la salida, cada uno de los asombrados viajeros recibía una flamante chapa como la que abre el post.

Si quieren emular a todos aquellos eternautas, pasen y vean.

Y recuerden: el pasado ya no es y el futuro no es todavía.

2 comentarios:

coro dijo...

una visión del futuro optimista, sólo faltan las risas de niños de fondo

marita dijo...

no entiendo q ha podido pasar con el teleférico q debería haber para subir a leioa... eso me hubiera hecho tan feliz :)